| Estadía en Buenos Aires |
|
|
|
| Friday, 14 de December de 2007 | |
|
Por dónde comenzar? La verdad es que hay muchas cosas para hacer en Buenos Aires. Por supuesto, hay que visitar los barrios de la Boca (de mala fama), de San Telmo (populares), de Recoleta (altaneros), Belgrano (estirados), Palermo (presuntuosos). Me hice de amigos rápidamente (demasiados para nombrarlos a todos acá), a los cuales quiero agradecer por su ayuda en mi proyecto. Un día fui al Open Polo de Palermo, evento nacional que atrae a espectadores del mundo entero. El día estuvo magnífico y los stands me permitieron conocer todavía más bellezas argentinas. ¿Qué sería Buenos Aires sin el tango? ¿Industria o pasión?. Las dos posibilidades, para la felicidad de los aficionados y la de los amateurs como yo. A pesar de innumerables pedidos de participar de una milonga, logré evitar bailar el tango. La razón: es un poco como cuando haces arrancar tu auto en la mañana para ir al trabajo, y te asombras con las maravillas de la tecnología (sí, yo sigo asombrándome de esa clase de cosas) sin necesariamente convertirte en un mecánico. El tango para mí es lo mismo: prefiero seguir siendo un espectador y continuar admirando -como amateur- este baile tan sensual. Tuve la suerte de asistir al paso de mando entre el ex presidente Néstor Kircher y su esposa Cristina. Lástima que ella no participó de su fiesta, ni agradeció a la gente que vino de todo el país a recibirla. La fiesta organizada en su honor en la plaza principal, plaza de Mayo, parecía más un evento sindicalista: carteles gigantes de diferentes organizaciones, venta de panchos y bebidas frescas (aumentadas para los turistas) y, por supuesto, publicidades de Quilmes!. Porque para aquellos que no saben, Quilmes es la primera fábrica de cerveza del país. Imaginen que, en el día de la elección de Sarkozy, se repartieran gorras de Pastis 51! Tampoco se puede dejar de ir a Tigre, un lugar donde los porteños construyeron sus casas de fin de semana sobre islas interconectadas en medio del Delta del Paraná. El retorno sobre el agua me hizo recordar mis últimas vacaciones en un catamarán sobre el lago de Annecy. Decidí, entonces, alquilar un velero por un día junto a Johanna, una encantadora sueca... Por último, un evento infaltable en la agenda de cualquier argentino: el clásico, un partido de fútbol entre Boca (el club de Maradona, una verdadera institución en este costado del Atlántico) y River (o Lanús partido al que asistí!). Ahhh Maradona y su « Mano de Dios » ; recuerdan México ’86? Bien, me desvié un poco, pero la verdad es que Buenos Aires tiene mucho que ofrecer. Volveré más tarde… Retomo el proyecto H2. Busqué un poco de información sobre el hidrógeno, comencé la construcción de un sitio de Internet y visité las oficinas de la empresa Inflex (líder mundial de producción de botellas para el almacenamiento de gas bajo presión). Pero surgió un problema mayor: existe una ley protectora que me prohíbe salir del país con un vehículo comprado en Argentina. Por lo que después de algunas búsquedas, decidí conseguir un escarabajo en Chile. Me organicé para pasar por el carnaval de Gualeguaychú, una suerte de mini-carnaval de Río, organizado cada fin de semana entre los primeros fines de semana de enero y de marzo. Me habían contado muchas cosas sobre ese carnaval, por lo que estaba impaciente por ir. |
| < Anterior | Siguiente > |
|---|







